Un hombre rebusca en un contenedor de basura en Barcelona.

2014

EL AÑO DE LA DESIGUALDAD

En enero del 2014, en Davos, se admite por primera vez que el capitalismo y sus extensiones en la política quizá han ido demasiado lejos. Se empieza a hablar de la necesidad de 'reshaping' (reformar), para mantener un crecimiento sostenido que no aumente los desequilibrios sociales. Este es el año en que se hace evidente que la injusticia social ya es un fenómeno global, superior a la desigualdad entre naciones, y que se ha acabado con el crecimiento inclusivo. En la mayoría de estadísticas europeas consta que el país donde más se ha abierto la brecha entre ricos y pobres es España. A mediados de año, ya es evidente que la desigualdad afecta a la antigua clase media venida a menos por la crisis, a la que resulta difícil acceder a becas. Las cifras son las siguientes: España es el cuarto país donde más bajan los sueldos en el contexto de la UE; dos cada cinco jóvenes están en paro, y el paro de larga duración pasa del 19,1%, en el cuarto trimestre del 2007, al 52,3% en el primer trimestre del 2014.

En Barcelona, como cada enero en los últimos tres años, las primeras noticias del año hacen referencia a los asentamientos del Poblenou: solo 9 de los 255 desalojados de las naves del Poblenou han conseguido la regularización. Hay 134 desalojados que viven, desde julio, en albergues, pensiones o pisos tutelados. El principal escollo es la regularización, que compete al Estado español. En julio del año pasado, el alcalde había anunciado que no distinguiría entre personas con y sin papeles.

En enero, la oposición reclama un censo de pisos vacíos, pero el equipo de Gobierno anuncia que no existe y esgrime la cifra de un 3% de pisos vacíos, y la califica "como un mínimo normal". Aun así, anuncia, sin especificar cuándo, que sancionará a los bancos con pisos vacíos en barrios necesitados, es decir, sin que el plan afecte a toda la ciudad. En Barcelona, se producían, en el 2013, 20 desahucios al día, según datos del Tribunal Superior de Justícia de Catalunya.

El 20 de enero, el alcalde de Barcelona anuncia que se compromete a cubrir todos los casos de pobreza energética. La demanda de ayuda en Barcelona, en el 2013, subió un 96,7%, respecto al 2012.

Foto: JOAN PUIG

El 25 de enero, el Ayuntamiento de Barcelona hace público que, por primera vez desde el 2008, Barcelona logra frenar la brecha entre los más ricos y los más pobres. Aun así, el 29 de enero se publican las cifras del informe titulado Barcelona 2014. El compromiso con las personas y la creación de ocupación, y en este expone la existencia de tres Barcelonas. Situando en 100 la renta familiar media de la ciudad, la Barcelona que encabeza la estadística es Pedralbes, que se sitúa en los 240; Ciutat Meridiana es el distrito que queda más rezagado: con un 37,5, en el 2011 estaba en un 39,9. Los datos demuestran también que existe una tercera Barcelona: la de las rentas medias que son cada vez más empobrecidas.

De los 73 barrios que tiene la ciudad, 55 están por debajo de la renta media

Así, según las cifras de la distribución de la riqueza del 2012, el 44,1% de los barceloneses tiene una renta familiar media, frente al 16,6% que la tiene alta y el 33,9% que la tiene baja. En el 2011, las rentas bajas estaban en el 45,4%, algo por encima, y las medias, en el 41,8%, algo por debajo.

De los 73 barrios que tiene la ciudad, 55 están por debajo de la media: Ciudad Meridiana (en el 2011 un 39,9 y en el 2012, un 37,5) y Nou Barris y Trinitat Vella Andreu, con un 52,2. Estas cifras explican la revuelta vecinal de Ciutat Meridiana y, en realidad, de todo Nou Barris.

Las asociaciones no dejan de salir a la calle para protestar contra los desahucios, el paro y la pobreza infantil. La crónica ciudadana muestra que la calle de Perafita, en Nou Barris, es la vía con más desahucios de España. Y es en Nou Barris, también, donde florecen las historias de solidaridad. Un ejemplo de ello es la búsqueda por parte de la Asociación de vecinos de Ciutat Meridiana de propietarios altruistas que ofrezcan alquileres baratos: los encuentran.

Otros dos jarros de agua fría congelan el optimismo del equipo de Gobierno de Trias: el índice Gini, que mide la desigualdad, revela que en Barcelona el 22% de la población con el nivel económico más alto obtiene el 6,22 veces más ingresos que el 20% con el nivel más bajo.  El otro: el Plan para la Inclusión Social de Barcelona (2012-2015) muestra que un 22% de los niños y adolescentes barceloneses corren riesgo de estar bajo el umbral de pobreza.


Foto: CARLOS MONTAÑÉS

El 1 de febrero, el alcalde de Barcelona, Xavier Trías, admite que hay "dos velocidades" en Barcelona. Las asociaciones de vecinos, como la de Ciutat Meridiana, logran poner sus barrios en el mapa de Barcelona.

Durante el mes de febrero, se produce una marea popular contra la subida del transporte público. Este mes, el Govern sostiene que la crisis no ha hecho crecer la pobreza, el Gobierno español expone una tesis aún más ambiciosa. Ana Mato afirma, el 11 de febrero, que la desigualdad y la pobreza infantil han bajado a niveles inferiores a los previos a la crisis, gracias a las medidas que ha tomado el Gobierno de Mariano Rajoy.

Así en la narración periodística choca un doble discurso, el de las entidades cercanas a la realidad social, que es reforzado por los estudios académicos, y, por otro lado, el de los Gobiernos. Los primeros advierten que la esperanza al ascenso social se está quebrando, que hay un deterioro de la asistencia pública propia de un Estado del Bienestar y enfatizan en la existencia de empobrecidos por la crisis, que viven, además, un aumento de tasas. El Govern catalán y el Gobierno español, en cambio, niegan de manera sistemática que la crisis haya empobrecido a la ciudadanía.

De hecho, febrero es un mes en que se publican varios estudios universitarios que ya contemplan el concepto de la desigualdad. El 25 de febrero, se denuncia que crecen los guetos en las ciudades catalanas y que Barcelona no es una excepción. Un estudio del Institut de Govern i Polítiques Públiques de la UAB, titulado Barrios y Crisis, divulga que hay segregación urbana en las ciudades catalanas según la renta per cápita y que  son las luchas vecinales las que amortiguan el impacto de la desigualdad en los núcleos empobrecidos.


La Fundació Campalans publica un informe en el que advierte que la desigualdad ha aumentado, pero no solo entre ricos y pobres, sino entre estos y la clase media. En el informe, se expone que en Catalunya, las cifras de la desigualdad son más altas que en España.

La Encuesta de la Población Activa (EPA) visibiliza que la caída de la población catalana, desde el 2010, es el doble que en el resto de España
(-1,22% frente a -0,66%). Además, los mayores de 45 años sin trabajo superan a los mayores de 25, y en el 2014 hay casi dos millones de parados que, acabada la prestación, pasarán al subsidio y pueden quedarse sin nada.

Foto: MÒNICA TUDELA

El mes de marzo empieza con una noticia que confirma la existencia del asalariado empobrecido: un 10% de la población española que trabaja no tiene el mínimo, es decir, vive en precario. Tras la publicación de esta cifra, los expertos vaticinan una sociedad dual, con un tercio de la población derrumbada en la precariedad, en la que la atención universal será un mito del pasado, y con una importante parte de la población que envejecerá sin pensión de jubilación.

Un tercio de la población de Barcelona se considera olvidada: son los que experimentan un descensor social masivo

En el discurso público se habla de un tercio de la población olvidada, así como de una carrera laboral precaria e intermitente para los jóvenes de entre 18 y 34 años. El término que se utiliza es el de dualización social, que indica un descensor social masivo.

El 12 de marzo, se celebra un pleno monográfico sobre la pobreza: el president Mas echa la culpa al tripartito y a Madrid, y deja la solución para un Estado propio. Las entidades sociales lamentan el vano legado del pleno monográfico.

En marzo y en forma de recogida de firmas, sale a la calle la demanda de una renta mínima, que garantiza asegurar a los que viven por debajo del umbral de la pobreza unos ingresos de por lo menos 664 euros al mes, en cumplimiento del artículo 24.3 del Estatut.

El tema de la pobreza energética parece enquistado: las cifras que se manejan en el 2014 siguen siendo las mismas que en el 2011, 193.000 familias en Catalunya. El Síndic, el 17 de marzo, sondea cargar a las rentas altas la deuda energética como sucede en otros países de la UE, argumentando que los afectados no podrán pagar a  pesar de los aplazamientos. El Síndic recuerda que el debate sobre la RMI tampoco está cerrado: el Govern no paga los atrasos que debe y la prestación sigue bloqueada.

El 19 de marzo, la recién creada Alianza contra la Pobreza Energética, entre los que participan miembros de la PAH y de los yayoflautas, ocupa una oficina comercial de Endesa en protesta por los cortes de luz por impago.

Cada día, en Barcelona, durante el primer semestre del 2014, se han dictado 33 órdenes judiciales para abandonar la vivienda

El 23 de marzo, Ciutat Meridiana reclama ocupar pisos vacíos de la empresa pública Regesa para familias desahuciadas. La lucha vecinal de Ciutat Meridiana es cada vez más presente en el discurso público. Ciutat Meridiana ya es una parada habitual en las noticias de la protesta.

El 26 de marzo, el Àrea Metropolitana informa que no cortará el agua a las familias y, un día después, el 27 de marzo, Cáritas Europa publica La crisis europea y su coste humanitario, un informe en el que se expone que España es el segundo país de la UE que más sufre pobreza infantil, solo por detrás de Rumanía. Según el informe, en España hay 1,5 millones de hogares que padecen exclusión social, el 70% más que en 2007.

Según dicho informe,  en el 2012, el riesgo de pobreza infantil en España era de 29,9%, casi nueve puntos por encima de la media de la UE. En cuanto a pobreza global, España registra el 28,2%, frente al 25,1% de la UE. El estudio destaca como grandes males el paro, el fracaso escolar y la austeridad.

El Ayuntamiento de Barcelona y Endesa llegan a un acuerdo para no cortar ni la luz ni el gas a personas que no puedan pagar el recibo y que sean beneficiarios de ayudas sociales.

El 25 de mayo, se publica que, entre el 2006 y el 2011, la distribución de la renta en el Àrea Metropolitana de Barcelona (3,6 millones de habitantes) ha retrocedido a los parámetros de 1995. Es decir, se ha vivido un salto atrás de 15 años en desigualdad con solo 5 años de políticas restrictivas. En Barcelona y en el área metropolitana, el índice Gini, en 1985, era de 0,37; mejoró hasta 0,26 en el 2006 y ha descendido a 0,30 en el 2011, igual que en 1995.

Cada día, en Barcelona, durante el primer semestre del 2014, se han dictado 33 órdenes judiciales para abandonar la vivienda.

En junio, ya hay dos millones de parados que no cobran ningún subsidio, el Estado además destina un 18,7% menos de dinero a esas prestaciones. La estadística del paro baja en 112.000 personas y el Gobierno lo lee como una noticia positiva.

Foto: FERRAN NADEU

En Catalunya, hay 300.000 catalanes que dedican parte de su tiempo a ayudar a los otros en el seno de las 7.000 entidades que orientan su actividad al servicio de las personas más desfavorecidas. Entre el 2007 y el 2011, aumenta en un 23% el número de voluntarios en Catalunya, aunque en ese periodo desaparecen hasta 700 instituciones sin ánimo de lucro.

En todos los barrios de la ciudad, los vecinos se las ingenian para recaudar comida, ropa, juguetes

En junio, se visibilizan también experiencias de autogestión en los barrios de Barcelona, en una nueva muestra de las redes de solidaridad barrial. El Observatorio Metropolitano de Barcelona elabora el estudio Comuns urbans a Barcelona, en el que  presenta la descripción de medio centenar de iniciativas repartidas por los barrios. Entre ellas, Hort Indignidat, en el Poblenou; el Espacio del Inmigrante, en el Raval; finanzas solidarias como Coop57, en Sants; Cultura Casal Pou de la Figuera, en Ciutat vella; la librería La Ciutat Invisible, en Sants. Los vecinos ingenian actividades (fiestas, mercadillos, rifas) para recaudar comida. En Canyelles, por  ejemplo, en junio se le celebra un baile en línea para este fin.

El 7 de junio, un nuevo informe del Síndic de Greuges, Rafael Ribó, denuncia que la crisis deja sin ocio educativo a los hijos de la clase media empobrecida: la participación en clases extraescolares puede variar hasta 30 puntos porcentuales según la clase social a la que pertenece la familia del niño. A mediados del 2014, la desigualdad afecta a la nueva pobreza: la antigua clase media venida a menos por la crisis y que no es lo suficientemente pobre para obtener ayudas, cada  vez más restrictivas.

Un informe de Cáritas muestra, en datos, el empobrecimiento de lo que hasta ahora era una clase media o una clase trabajadora. La institución atiende, en Barcelona, el doble de personas que al principio de la crisis. En el 2013, el 48% eran nacidos en España, frente al 24%, del 2007.  Según el informe, la pobreza ha aumentado en cuanto a afectados, pero también se ha hecho más intensa, más crónica. El 72% de los atendidos por Cáritas, ya habían sido atendidos en años anteriores. El 79% de las personas atendidas por primera vez están en paro. Gracias al plan de mediación, Cáritas ha conseguido detener 600 desahucios. La Plataforma de Afectados por la Hipoteca, 300.

Los gritos de "pan, trabajo y techo" se escuchan en las decenas de manifestaciones y protestas que se celebran cada mes en Barcelona

El 21 de junio, se celebran las Marchas por la Dignidad en una decena de ciudades españolas. La ciudadanía exige "pan, trabajo y techo". En Barcelona, unas 1.500 rodean la Generalitat en una manifestación en la que se juntan diferentes asociaciones bajo el paraguas del rechazo a los recortes.

En julio, finalmente, se firma el Pacto contra la Pobreza Infantil. En Catalunya, los menores en situación de pobreza ya son unos 400.000, el 30% de la población infantil. La Generalitat aumenta su presupuesto hasta llegar a los 218 millones de euros para luchar contra la pobreza infantil y adolescente.

UNICEF denuncia en un informe que, entre el 2010 y el 2013, el Gobierno central y los ejecutivos autonómicos descendieron un 15% la inversión en políticas de infancia: de 43.766 millones de euros a 37.396. En España, la inversión del PIB, según UNICEF, en infancia y familia pasa del 1,4% frente al 2,2% de media de la UE.

Al malestar ciudadano por los recortes, se suma la protesta contra lo que ya se conoce como la 'marca Barcelona'

Durante el verano del 2014, los Ayuntamientos catalanes reaccionan con más tiempo que en el 2013 y ya no solo ponen en marcha una campaña contra la malnutrición, sino que incluyen juegos y refuerzo escolar. En Barcelona, mil niños más que en el 2013 solicitan becas de verano: en el 2014, se beca a 7.668 infantes. 509 de los becados provienen de los servicios sociales y la beca les asegura una comida al día.

"Esta crisis va para largo porque la brecha de desigualdad y precariedad que ha provocado no se va a resolver ni en una década. Los problemas persistentes de pobreza y malnutrición infantil siguen ahí como una nueva realidad cotidiana que va a perdurar los próximos años", escribe Xavier Martínez-Celorrio en un artículo que titula Una nueva ambición de país: erradicar la pobreza infantil.

En Barcelona, a la información que hace referencia a los recortes de las políticas sociales y a la existencia de distritos pobres y ricos se suman las manifestaciones vecinales contra la marca Barcelona. Al grito de protesta de la Barceloneta, se suman barrios como Gràcia, Poble-sec, Sagrada Família, Raval, Gòtic y Born.

Foto: RICARD CUGAT

El 6 de septiembre, se hace público que las escuelas catalanas tienen 9.500 alumnos en situación de extrema pobreza, un 43% más que los detectados en el 2013, cuando eran 6.648.

Se retira la tarjeta sanitaria a los inmigrantes que no tienen regularizada su situación, lo que afecta a 873.000 personas que viven en España. En octubre, se aprueba un nuevo umbral económico para las becas comedor. En el Barcelonés, durante el curso 2014-2015, se otorgan 26.150 becas comedor.

Otro informe de UNICEF denuncia que España es el tercer país de los considerados ricos con más niños pobres y en riesgo de exclusión, solo por detrás de Grecia y Letonia. Las cifras de Los niños de la recesión demuestran que hay 3 millones de niños y niñas con carencias materiales graves, 800.000 más que antes de la crisis. En Catalunya, hay 400.000 menores en precario. Este nuevo informe aporta una novedad: que en esta recesión social sin precedentes muchos países (18 de los 41 analizados) han logrado frenar e incluso reducir la pobreza entre los menores, y que quienes en situaciones de crisis hicieron un mayor esfuerzo en medidas de apoyo a la infancia están saliendo más reforzados del cruel invierno de la austeridad. En el editorial del día se advierte que este no es el camino que ha seguido el Gobierno español: "La estrategia de que cuando aumente el empleo las familias podrán cuidar mejor a sus hijos tampoco es de recibo. La drástica reforma laboral ha alumbrado la categoría de los trabajadores pobres, es decir, aquellos a los que un salario no garantiza vivir dignamente".

En los presupuestos para el 2015, España incluye una partida de 32 millones para luchar contra las necesidades infantiles, lo que equivale a 11,8 euros por niño en riesgo de exclusión social.

Foto: CARLOS MONTAÑÉS

El 29 de octubre, se publica que el recibo del agua subirá casi el 2,5% en el área metropolitana. El presidente de la patronal eléctrica UNESA, Eduardo Montes, asegura que en España "no hay pobreza energética, sino pobreza y punto".

El 30 de octubre se publica el informe de Oxfam Intermón Iguales, en el que se denuncia que la brecha entre ricos y pobres en los países se dispara en todo el mundo.  En el informe se detalla que las 85 mayores fortunas acaparan tanta riqueza como la mitad más pobre del planeta y se denuncia que la brecha de desigualdad extrema ya no es tanto entre países como  dentro los países. En España, los 20 más ricos tienen tanto como los 14 millones más pobres.

Aunque no hay organismos que lleven las estadísticas de desahucios, se publica que Catalunya es la primera comunidad con más desahucios de España. Durante los primeros seis meses del 2014, ha habido más de 8.600 lanzamientos, una media diaria de 48 órdenes judiciales para abandonar la vivienda (33 solo en Barcelona). En España, hay 206 desahucios diarios.

El drama de los desahucios, junto al desempleo, es una de las grandes lacras que afectan a la sociedad. Mientras se hace público que, en Catalunya, hay 450.000 pisos vacíos, mientras que hay 231.000 familias que necesitan una vivienda. En un artículo de opinión, el profesor de sociología Xavier Martínez-Celorrio denuncia que mantener "miles de pisos vacíos, familias desahuciadas y personas sin hogar es toda una contradicción que responde a las malas leyes del mercado y de la política que hemos consentido".

Ahora que el frío aprieta de nuevo, se publica que el decreto que se aprobó, en diciembre del 2013 sobre la pobreza energética, es tremendamente restrictivo y hecho ante el interés evidente de las compañías suministradoras. El texto apenas sirvió, en su primer año de vida, para que 1.000 familias, de entre 100.00 y 300.000 afectados, dejaran de pagar la factura si no podían hacer frente a ellas entre noviembre y marzo. En abril de este año, tocó pagar. Se denuncia que nunca se hizo un informe, al que se había comprometido el Govern, para mejorar el texto y obligar  a las suministradoras a informar a servicios sociales y a los Ayuntamientos antes de un corte a personas vulnerables. El president Mas solo reactiva el tema cuando el Gobierno central presenta un recurso ante el Tribunal Constitucional contra el decreto.

El 13 de noviembre se publica que en Barcelona cada día duermen en la calle 700 personas.

Pese a todo, el 21 de noviembre del 2014 se publica que los barceloneses están orgullosos de vivir en su barrio: todos los distritos se llevan un notable en la asignatura de "satisfacción de vivir" en la zona.

Los hogares catalanes que viven de la ayuda que recibe un pensionista llegan al 21,9%, según el Observatorio de las Personas Mayores de CCOO, y el 16,6% de los pensionistas cobran menos que el salario mínimo interprofesional: 645 euros, en el 2014, los jubilados han perdido poder adquisitivo.

El 28 de noviembre, se publica que hay una nueva zona de barracas en la ciudad. Ya no se trata de los asentamientos del Poblenou. Los barraquistas son expulsados de Barcelona: una decena de personas que no podían pagar el alquiler y que se han instalado en  el Turó de Montcada. Los trabajos vinculados a la nueva perrera de la ciudad hacen que tengan que abandonar los huertos. El barraquismo ya es una opción para personas que, hasta 2014, pagaban alquiler en barrios como Sant Antoni o el Eixample.

  • Foto: FERRAN NADEU

  • Foto: FERRAN NADEU

  • Foto: FERRAN NADEU

El 4 de diciembre, se publica que en Barcelona hay 2.933 personas sin hogar, 800 más que en el 2008 y que, entre 712 y 900 duermen al raso. La esperanza de vida de estas personas es de 58 años. Cada vez hay más personas que subsisten en asentamientos precarios en descampados en las afueras de la ciudad, en las riberas de los ríos o en lo que se considera tierra de nadie. Un informe de Cáritas Diocesana de Barcelona denuncia que cada vez son más y con mayores carencias las personas que precisan ayuda. El 19 de diciembre, este periódico titula en su editorial: Una pobreza más crónica y profunda.

Cifras  del 2013: Distribución de la renta familiar por barrios - 23/12/2013

El 23 de diciembre, se publica el mapa de la distribución de la renta familiar en los 73 barrios de Barcelona y este ofrece un retrato desgarrador. Ya se habla, sin tapujos, de exclusión residencial y de los problemas de la estructura social, más que de circunstancias individuales. El discurso de la pobreza, del 2011, que hacia referencia a la beneficencia aboga ahora por argumentar los principios básicos de la justicia. Así el Informe Sobre la Renta Familiar Disponible, editado por el Ayuntamiento de Barcelona, muestra que, en distritos como Sant Martí, Horta-Guinardó, Sants-Montjuïc y Nou Barris (la renta familiar más baja de la ciudad) están lejos de la renta familiar media de la ciudad y siguen cuesta abajo. Gràcia, Eixample, Les Corts y Sarrià-Sant Gervasi prosperan, estando en la cabeza Sarrià-Sant Gervasi.  Por barrios, Pedralbes, del distrito de Les Corts, y Trinitat Nova, de Nou Barris, están en los extremos opuestos.

En Nou Barris, cada día hay entre 20 y 25 desahuciados; las entidades del barrio estiman que el 25% de los desahucios que se producen en Barcelona tienen lugar en el distrito. En Nou Barris, la renta global es de 10.800 euros.

El 28 de diciembre, se publica una radiografía de los extremos de la desigualdad social en Barcelona que retrata esas dos barcelonas que muestra el mapa, la de Pedralbes y la de Trinitat Nova. La primera rechaza el tópico de zona millonaria y la segunda paga 70 años de desarraigo y reclama trabajo y vivienda.

El Ayuntamiento de Barcelona acaba 2014 con unas cuentas saneadas, con superávit, y con una radiografía de la ciudad que divide Barcelona entre barrios ricos y barrios pobres. La radiografía también muestra que la brecha de la desigualdad es cada vez más extrema. En el editorial del 29 de diciembre se titula: Una Barcelona de distintas velocidades. En Catalunya, sobre la mesa están dos ILP contra los desahucios y contra la pobreza energética. 2014 se acaba sin resolver ni uno ni otro tema.

La primera Navidad tras perder la casa. El caso de Matilde Gómez. Vídeo: MÒNICA TUDELA

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